Psicoanálisis casero
A veces pasa que nos llevamos “chascos” con algunas
relaciones. Ponemos mucho empeño en hacerlas funcionar y terminamos
estrellándonos al darnos cuenta de que la otra parte no hizo nada por mantener
la amistad viva y sana, sino que más bien parece que nos utilizó vilmente
durante un período determinado de tiempo.
Hay quienes lo pasan mal; también quienes se culpabilizan…
Otra amiga y yo, abandonadas sin explicación por una tercera persona, optamos
por dejarlo pasar sin darle mayor importancia. ¿Las cosas se acaban, no?
Si siempre hubo buen rollo, nunca malos entendidos y sí
muchas risas y confidencias; si jamás se discutió por causas graves o absurdas…
¿Qué ocurrió? ¿Por qué se perdió a aquel amigo o aquella amiga, sin causa
aparente?
Como los caminos del saber son inescrutables, se terminan
encontrando explicaciones plausibles para este tipo de casos donde menos se
espera… Por ejemplo, en internet…
Según los médicos, existe un tipo de personas que poseen
encanto superficial e inteligencia, falta de sinceridad, una conducta
extravagante, una vida sexual impersonal y frívola, e incapacidad para seguir
cualquier plan en la vida; entre otras peculiaridades, como demostrar un
comportamiento antisocial, tener una empatía o unos remordimientos reducidos, y
el carácter desinhibido…
A la gente que reúne en su ser este conglomerado de
“peculiaridades” las catalogan como psicópatas.
Sí… Porque se puede ser psicópata sin ser asesino, oiga.
Leer esto, ponerse a pensar…
En nuestro caso, una a una se van viendo las
características de ese o esa ex –amigo/a reflejadas en la lista… ¿Y si nos
topamos con uno y no nos dimos cuenta?
Porque si esa persona, a pesar de tener doscientos millones
de conocidos que le paran por la calle, nos tenía a nosotras como sus más
viejas amigas a pesar de que nos conocimos apenas unos años atrás… Es que tiene
encanto, pero también es antisocial.
Si esa persona tiene un extraño afán por dar que hablar con
su forma de vestir, sus gustos musicales, cinematográficos o preferencias
literarias… Es que demuestra una conducta extravagante.
Si esa persona cuenta con una larga lista de conquistas
de sábados que pasan por sus sábanas, a las que, además, después de exprimir en
todos los sentidos, desecha… Es que tiene una vida sexual impersonal y frívola.
Si esa persona no fue capaz de acudir a clase más de dos
días seguidos, pero sí de hacer creer al resto del mundo que ha acabado la
carrera… Es que no puede seguir un plan en la vida, pero es inteligente.
Si tampoco tiene vergüenzas de ningún tipo ni se arrepiente
de nada, a pesar de utilizar a la gente como si de pañuelos de papel se
tratasen… Es que no tiene inhibición alguna ni empatía.
Si reúne todas estas cualidades… ¿Es que es una psicópata?
Porque cuadrar, cuadra, ¿no?
Pero claro, diagnosticar una patología que implica no tener
la capacidad de desarrollar relaciones interpersonales sanas le resta
responsabilidad a esa persona…
¡Bah! A lo mejor es que simplemente es tonta…
O una egocéntrica patológica…
¡No, espera! Que esa es otra cualidad más de la lista…
Hmm…